Y mirando mi piel note que las manchas que tengo, que suelen ser rosadas hoy se tornaron a un color purpura oscuro. Viéndolas se me ocurrió que quizá mutaron de color a la par de mis sentimientos. Fueron coordinados con mi tristeza.
Y note que el cuerpo manifiesta todo lo que tenemos en el alma, en el corazón. Así entendí que mis manchas hablan de como esta mi corazón y alma, ellos también están mutando.
Están comprendiendo lo hermoso que es todo. Están asimilando lo doloroso y transformándolo en lección. Y eso es algo divino.
Va mas allá de alguna cosa en particular , mas allá de las personas que habitan a demás de mi.
Mi corazón esta aprendiendo a amarme tal cual soy. Y mi alma gracias a eso, esta logrando un estado de tranquilidad, de agradeciemiento por la vida.
Es un trabajo en equipo y en eso también entro yo, mi persona aprendiendo a querer, a perdonar, a escuchar.
A escuchar a quienes me aman y mantenerlos cerca. A escucharme y mantenerme cerca.