lunes, 22 de abril de 2013

26-1+25-26

"Como explico el desorden que tengo dentro de mi cabeza?"

Lucia estaba, como decirlo? algo desequilibrada creo que es el termino que busco.
Sus prioridades no solo estaban desordenadas y confundidas sino que estaban perdidas.
Quizá de camino a la farmacia las extravió, se le cayeron por debajo del brazo.

Cada día y medio hace el mismo camino a ver si las encuentra. Y todos los días intenta ver si las tiene todavía ella en alguna parte de su cerebro.
Los días que cree encontrarlas, las intenta acomodar. Antes de poder hacerlo se toma un descanso de lo exhausta que esta. No es una tarea fácil  menos cuando se da cuenta lo frustrante y en vano que es darles un orden cuando en verdad nunca las encontró...
Cada dos días llora porque acompaña a sus prioridades en la extraviación, acaso existe esa palabra?
Llora como cree nunca haber llorado, pero cuando se da cuenta de la congoja que tiene se olvida del motivo por el cual lo hacia. Así que se lava la cara y sigue el día sin recordar ni entender el motivo del llanto tan desconsolador.
Cada semana encuentra su pasión. Se enamora de ella, se entusiasma, investiga todo al respecto hasta que se acuerda de sus prioridades perdidas.
Y si, se va a buscarlas, tiene que acomodarlas para ver que lugar darle a su pasión.
Pero no las encuentra en el camino, vuelve a su casa medio, que digo medio! bastante confundida e intenta hallarlas en su cabeza, ordenarlas pero nada! Entonces se larga a llorar, justamente porque no las encontró en ningún lado. Entre tanto llanto y lamento se olvida el motivo. Claro, empieza a pensar que le gusta a modo de distracción, a modo de darle algo interesante a su vida.

Ajam, Lucia tiene prioridades extraviadas. Lucia no solo tiene prioridades extraviadas sino que también desordenadas.
Lucia ademas de tener prioridades extraviadas y desordenadas, cuando creía encontrarlas le resultaba sumamente imposible ordenarlas.


jueves, 11 de abril de 2013

Febrero del Dos mil Cuatro (Verano)

Hoy pase por esa cuadra. Si esa misma. Esa, la que tiene una casa con una planta que sobresale de las rejas. Si, esa misma, la que tiene mas espinas que florcitas rojas.
Claro! La típica planta que uno esquivaba cuando era chico!
Bueno caminando por esa cuadra, ya venia sonriendo pero cuando me acerque  a esa casa... ufff y cuando llegue al lado de la planta estalle en sonrisas de felicidad. Te acordas que ahí obtuviste mi numero de teléfono  si el fijo. obviamente no usaba celular, ni mail, ni ninguna red social de ese entonces, solo me gustaba escuchar música, leer y escribir.
Pero lo que me hizo reír fue el "como" llamaste mi atención.
Y te sonreí! Jaja y claro, ahí te animaste, cruzaste la calle y me pediste el mail. Te di mi numero de teléfono fijo.
El único que tenia.