Cuando menos lo creía, cuando menos pensaba que podía suceder, rece.
Le rece a un dios. Todavía no se a que dios, ni siquiera se si era un dios a quien le rece, tal vez solo era un santo.
De todas maneras pedí amor. Pedí amor propio.
Pedí un motivo por el cual vivir. Pedí que me ayudara en esta vida de busca. Pedí una señal. Pedí que me indicara hacía donde ir porque me dí cuenta que estaba perdida y siento que estoy en el principio de todo.
Pedí una luz y llore.
Llore tanto, llore con congoja, con dolor, quede afónica.
Me dolió la garganta.
Le pedí confianza en mi.
Y le pedí tantas cosas que se apago la luz. Se corto la luz!
Puede que solo haya sido casualidad, también tanta energía acumulada en un lugar...
Me fui a dormir. Soñé que una voz me decía que todo pasa, que estuviera tranquila, que todo me iba a llegar en su debido momento...
Esa voz era la de mamá...
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